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"La chula"

2022

Impresión sobre lino

118 x 112 cm

"La chula"

Escrito por Yeni Rodríguez Valdés

Egresada de

Letras Modernas

"La chula"

Written by Yeni Rodríguez Valdés

Bachelor's degree in

Modern Letters

La observación era intensa, podía sentir en el cuerpo mil ojos pegados recorriendo su carne. Pero ‘la chula’ (como le decían) estaba acostumbrada. Antes tímida, ahora poderosa; antes inalcanzable, ahora accesible, todos querían perderse en su particularidad, atravesar y llevársela a algún lugar.

Expuesta en el salón, sacada de la tierra, florecida y madura, ‘la chula’ era nuevamente el centro de atención. Cuando el artista la encontró y la moldeó a su gusto, ella sintió el poder de su figura, se convirtió en parte de una fantasía. Aquello fue un evento, un renacer. Sin embargo, no se imaginaba que el deseo masivo de la gente la cambiara como lo hizo, como lo hace aún donde llega su presencia. ‘La chula’ ya no se reconoce: para unos es un hada del jardín, para otros la mismísima hija de Venus, para aquellos más prácticos se trata de una modelo que solo pocos pueden tocar. ¿Y ella qué? ¿Qué piensa ‘la chula’ de todo esto? En un acto de trasmutación inexplicable ‘la chula’ cambió sus ojos por dos flores violetas. Prefiere no devolver la mirada. Prefiere que se pierdan en la búsqueda de una entrada a su alma. No obstante, ella observa, ella evalúa, ella juzga quién viene a verla para poseerla, quién viene para comprarla, quién viene a intentar sacarla de su lugar. Quizás en el minuto que acabe su trabajo o cuando el artista quiera reinventarla ella vuelva a mirar con aquellos ojos que ahora oculta. Mientras, ‘la chula’ se percibe como sueño, vive en el reino de lo onírico y hay que tener cuidado con esas flores capaces de hipnotizar.

The observation was intense, she could feel a thousand eyes glued to her body. But 'La chula' (as they called her) was used to it. Once timid, now powerful; once unreachable, now accessible, everyone wanted to get lost in her uniqueness, to cross through her and take her somewhere.
Exposed in the room, unearthed, blooming and mature, 'La chula' was once again the center of attention. When the artist found her and molded her to his liking, she felt the power of her figure, she became part of a fantasy. It was an event, a rebirth. However, she could not imagine that the massive desire of people would change her as it did, as it still does wherever her presence reaches. 'La chula' no longer recognizes herself: for some she is a garden fairy, for others the very daughter of Venus, for the more practical ones she is a model that only a few can touch. And what about her? What does 'La chula' think of all this? In an inexplicable act of transmutation 'La chula' changed her eyes for two violet flowers. She prefers not to return the gaze. She prefers them to get lost in search for an entrance to her soul. However, she observes, she evaluates, she judges who comes to see her to possess her, who comes to buy her, who comes to try to take her out of her place. Perhaps when she finishes her work or when the artist wants to reinvent her, she will see again with those eyes that she now hides. Meanwhile, 'La chula' perceives herself as a dream, she lives in the realm of the dreamlike and one must be careful with those flowers capable of hypnotizing.

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